11 de enero de 2012

ORDINARIO (rechaza nulidad); I. Corte de Apelaciones de Rancagua, 05/01/2012; rechaza solicitud de desafuero sindical por causal art. 160 No3 CT; se le ha definido a la huelga, como la perturbación o suspensión del proceso colectivo, por parte de los trabajadores, con el fin de obtener mejoras en las condiciones de trabajo y por ello junto a la negociación colectiva es uno de los ejes de la libertad sindical; la Constitución Política, en su artículo 19 N° 16, establece el derecho a huelga en forma implícita, al limitarlo para el sector público y otras áreas; el trabajador cuyo desafuero se pretende, asumió la conducción de un proceso de huelga, votado por la asamblea de trabajadores, por ello al solicitar su desafuero, la norma que habilita para dicho fin, el artículo 160 del Código del Trabajo, no puede aplicarse en relación a obligaciones de índole puramente individual, sin considerar el proceso de huelga; en el caso sub-lite la vía del desafuero puede ser utilizada pero debe sustentarse en faltas referidas a obligaciones individuales vinculadas al escenario jurídico de la huelga, es decir deben imputarse faltas que se han originado en un abuso del derecho fundamental, tales como las originadas en una huelga abusiva o inexistente; el demandado fue uno de los negociadores del acuerdo, en el que participó la empresa, que tuvo la virtud de poner término al conflicto, lo que lleva a concluir que el demandante ha legitimado tanto el actuar del trabajador como la existencia del paro, cuestión que se contrapone con la tesis de aplicar al trabajador la sanción del despido; Rol N°159-2011

Rancagua, cinco de Enero de dos mil doce.-

VISTOS:
Que en contra de la sentencia dictada con fecha diecinueve de noviembre de dos mil once, por el juez Titular del Juzgado de Letras del Trabajo de Rancagua, don Pablo Vergara Lillo, en los autos Rit N°O-375-2011, ha deducido recurso de nulidad la parte demandante, Zublin International GMBH CHILE Ltda. La sentencia recurrida ha rechazado la petición de desafuero y declara que no autoriza el despido del demandado, don ............................, sin costas.
El recurso de nulidad se funda en las causales previstas en la letra c) del artículo 478 y 477 del Código del Trabajo. Al efecto se impugna la errada calificación jurídica de los hechos e infracción de ley, en la aplicación de los artículos 160 N°3 y 174 del mismo estatuto laboral.
CONSIDERANDO:
1° Que la demandante ha solicitado autorización para poner término de Contrato de Trabajo del demandado, trabajador aforado, don ............................, por haber incurrido en la causal de caducidad prevista en el artículo 160 N°3 del Código del Trabajo. Funda su petición en las inasistencias del trabajador ocurrido en el mes de mayo, junio y julio, descontados sus días de descanso. Agrega que las ausencias del actor obedecen a su adhesión a una paralización ilegal de faenas, la cual no puede justificar sus ausencias.
El trabajador demandado ha pedido el rechazo de la acción, señala que con fecha 25 de mayo de 2011 se inició una huelga de todos los trabajadores contratistas de la División El Teniente de Codelco Chile, que división, que en su calidad de Presidente del Sindicato Inter empresas Sitracoch, participó activamente en las asambleas, en la mesa negociadora en la cual participó la demandante y en la suscripción del acuerdo que puso fin al conflicto, el día 18 de julio último. Hechos conocidos por la actora. Agrega que la huelga iniciada por los trabajadores contratistas de la División El Teniente se ha basado en la regulación contenida en los convenios 87, 98 de la O I T, vigente en nuestro derecho y por ende, su ejercicio no sólo es legal, sino constitucional.
El sentenciador a quo rechaza la acción, en síntesis, considera justificadas las inasistencias del trabajador a sus labores y para ello tiene presente que ante la condición de dirigente sindical que detenta, ante la asamblea que votó la paralización de faenas, no le es exigible otra conducta que no sea la de adherir al paro y por consiguiente no concurrir a trabajar. Refrenda la tesis al señalar que el artículo 174 del Código del Trabajo, establece una atribución del Juez en cuanto a desaforar a un trabajador y “en las circunstancias que ocurre los hechos, el tribunal es de opinión de no acoger la petición del actor…” la que supondría además “afectar la esencia de la actividad sindical en cuanto a la necesaria representatividad del sindicato”.
2° Que en la sentencia impugnada se han establecido, en forma explícita e implícita, como hechos de la causa los siguientes:
- Hechos no controvertidos por las partes:
a) El trabajador demandado goza de fuero sindical, en su calidad de presidente del sindicado inter empresas Sistracoch.
b) Los días de ausencias del trabajador.
- Hechos probados en el juicio:
a) Que el motivo que condujo al demandado a no asistir al trabajo fue el hecho de “haberse votado una paralización que, en su calidad de director sindical, le obligó a respetar lo resuelto por la asamblea”. (motivo 13°).
b) Que la decisión de paralizar las labores “fue tomada por una asamblea de trabajadores que forman parte de una gran cantidad de sindicatos que deciden libre y voluntariamente no concurrir a trabajar en son de obtener ciertas demandas laborales habiéndose reunido en un gimnasio el 19 de mayo que repletó de personas votan por la movilización” (Motivo 15°).
c) Que la paralización de los trabajadores terminó el 18 de Julio de 2011 con la suscripción de un documento denominado “convenio general” que significó el pago de diversas prestaciones en beneficio de los trabajadores de la empresa demandante. A saber, bono de $700.000, más aumentos de $15.000 a $30.000 por bono de área alta y un préstamo blando de $200.000 (Motivos 30°, 31°).
d) La paralización no puede considerarse como violenta (Motivo 39°).
3° Que las causales de nulidad invocados por el recurrente son las siguientes:
a) La prevista en la letra c) del artículo 478 del Código de Trabajo, esto es, cuando es necesaria la alteración de la calificación jurídica de los hechos, sin modificar las conclusiones fácticas del tribunal inferior. Así considera errónea la manera en que se han calificado los hechos asentados en la sentencia, al concluir que tales hechos eran suficientes para justificar la inasistencia del demandado. Agrega que la jurisprudencia y doctrina nacional, para los efectos de considerar como justificada una inasistencia es necesario entender que “la expresión justificar, en su sentido natural y obvio, significa probar con razones convincentes, y por la voz causa, se entiende el origen o fundamento de una situación. Agrega que debe tratarse de una situación no imputable al dependiente que denote un impedimento serio para el cumplimiento de sus obligaciones de asistencia. Agrega el recurrente, que el trabajador no estaba obligado a participar en una paralización en el marco de una negociación colectiva no reglada y menos si esa decisión de irse a la huelga y no trabajar para obtener mejoras salariales, no está consignada en nuestra legislación nacional como una de las funciones de los sindicatos o de sus dirigentes: afirma que el artículo 220 del Código del Trabajo supone una limitación al actuar de las organizaciones sindicales. Agrega que la regla de conducta que debió seguir el trabajador, en su condición de dirigente es que debió dar el ejemplo. Ya que si bien es un hecho no consignado en el fallo, lo cierto es que otros dirigentes sindicales no adhirieron al paro, por estimar que las demandas no tenían fundamento plausible.
Por último hace presente que el derecho de huelga no puede ser considerado, jamás, como un principio del derecho sindical, “sino como una excepción o finalidad última”.
b) En forma conjunta con la anterior, invoca la causal prevista en el artículo 477 del estatuto laboral, esto es, haberse dictado la sentencia con infracción de ley que hubiese influido en lo dispositivo del fallo. Considera infringidos los artículos 160 N°3 y 174 del Código del Trabajo.
Considera que se ha infringido la norma contenida en el artículo 160 N°3 del Código del trabajo, por cuanto al no existir justificación de las inasistencias del demandado, el juez debió aplicar dicha norma y autorizar el despido.
Lo previo ocurre con al artículo 174 del Código ya indicado. Señala que el sentenciador a-quo parte de un supuesto equivocado, esto es, que el desafuero constituye una “facultad” para el juez.
La norma supone una obligación al sentenciador de conceder la autorización cuando se cumplan los requisitos de los artículos 159 N°4 y 5 y los del artículo 160 del Código del Trabajo.
Pide se anule la sentencia impugnada por errónea calificación jurídica de los hechos legalmente acreditados y por haberse dictado con infracción de normas legales que han influido, sustancialmente en lo dispositivo del fallo; dictándose la correspondiente sentencia de reemplazo con arreglo a la ley, lo que en definitiva acoge la demanda de desafuero por haber incurrido el demandado en la causal del artículo 160 N°3 del estatuto del trabajo.
4° Que como primera cuestión, este tribunal no puede compartir la tesis de la recurrente en cuanto ha afirmado que la huelga “no tiene la condición de principio de derecho sindical, sino como una excepción o finalidad última”…
En efecto si la recurrente, lo que pretende decir, según se desprende de esa afirmación, que el derecho a huelga no tiene rango de derecho fundamental, base de la libertad sindical, sino que más bien, se trata de un instrumento de rango legal de ejercicio excepcional, cabe dejar establecido que ha partido de un supuesto errado.
En efecto y como punto de partida del análisis, se traerá a colación la definición de huelga y su vinculación con la libertad sindical. La doctrina iuslaboralista ha señalado que la huelga es la más atípica de las instituciones jurídicas, ya que es la manifestación de una forma de autotutela y que se ejerce de manera colectiva. Por ello en los albores de la revolución industrial y hasta los primeros años de siglo XX, fue proscrita, considerada una conducta prohibida y delictual. Luego de una serie de luchas sociales fue aceptada por la ley y en la actualidad está consagrada como derecho fundamental en las constituciones del mundo civilizado y en los catálogos de derechos humanos a nivel internacional. (Gamonal, Sergio. Derecho Colectivo del Trabajo. 1998). Se le ha definido, como la perturbación o suspensión del proceso colectivo, por parte de los trabajadores, con el fin de obtener mejoras en las condiciones de trabajo y por ello junto a la negociación colectiva es uno de los ejes de la libertad sindical. Por consiguiente se ha sostenido que el derecho a huelga es el instrumento que produce el contrapeso de poderes, entre el empresario y los trabajadores, que facilitará la búsqueda de acuerdos entre partes desiguales. (Toledo, César. Revista de la Sociedad Chilena de Derecho del Trabajo, N° 1, 2007)
5° Que concordante con lo expuesto la Constitución Política, en su artículo 19 N° 16, establece el derecho a huelga en forma implícita, al limitarlo para el sector público y otras áreas.
6° Que, aclarada la jerarquía del derecho a huelga, lo que corresponde dirimir a este Tribunal es si ha existido yerro en considerar que el trabajador se ausentó justificadamente de sus labores, por adherir al paro que la asamblea de socios del sindicato acordó.
7° Que para ello hay que tener presente, las diversas normas que se aplican al caso, su origen y jerarquía. Al respecto vale decir que el derecho laboral tiene dos grandes áreas o cuerpos normativos, estos son, el derecho individual del trabajo y el derecho colectivo del trabajo. Y las normas en análisis pertenecen a uno y otro. Así, la norma prevista en el artículo 160 N° 3 del Código del ramo, se encuentra establecida en el libro I del Código del Trabajo a propósito de reglar el contrato individual de trabajo. Precisamente se refiere a la caducidad de éste por razones disciplinarias o de incumplimiento de obligaciones del trabajador. A su vez la rama del derecho colectivo del trabajo, al cual pertenece el tema de los sindicatos, su organización y la negociación colectiva, se ha dispuesto principalmente en los libros III y IV del ese Código. Es dable señalar además, que pese a las diversas áreas de aplicación, existen múltiples conexiones entre ambos derechos, entre esas el artículo 174 del estatuto laboral. Al enfrentarnos a normas de diverso origen y jerarquía, debemos hacer un esfuerzo de raciocinio de mayor envergadura, distinto –por insuficiente- al de la simple subsunción de los hechos al tenor literal de la ley, que es lo que el recurrente pretende. So pena de por esa vía, la única posibilidad es afectar el núcleo o esencia del derecho fundamental garantizado por la Constitución Política de la República, el derecho a huelga. Significaría lisa y llanamente considerar que la ley autoriza el despido de un trabajador por ejercer ese derecho. Lo que nos conduce directamente a la regla de los albores del siglo XX, cuando la huelga era considerada un hecho prohibido por la ley.
8° Que por consiguiente, será la vía de la interpretación sistemática de las normas en análisis la que nos conducirá a una acertada decisión, ya que supone la coherencia del ordenamiento jurídico. Al ser el ordenamiento jurídico un sistema, debe existir una correlación de las partes –normas- con un todo unitario y de las partes entre sí. (Ducci, Carlos. Interpretación Jurídica. Ed. Jurídica. 1977).
9° Que en el caso de autos, el trabajador asumió la conducción de un proceso de huelga, votado por la asamblea de trabajadores, por ello al solicitar su desafuero, la norma que habilita para dicho fin, el artículo 160 del Código del Trabajo, no puede aplicarse en relación a obligaciones de índole puramente individual, sin considerar el proceso de huelga. Ya que debe buscarse la coherencia entre el derecho individual y el colectivo de modo que exista correlación entre éstos y a su vez haya la debida armonía con la norma constitucional. Esto significa que en el caso sub-lite la vía del desafuero puede ser utilizada pero debe sustentarse en faltas referidas a obligaciones individuales vinculadas al escenario jurídico de la huelga, es decir deben imputarse faltas que se han originado en un abuso del derecho fundamental, tales como las originadas en una huelga abusiva o inexistente. Lo expuesto, como no ha ocurrido, lleva a concluir que la decisión de fondo del juez a quo es correcta, aunque no se compartan todas sus consideraciones.
10° Que a mayor abundamiento, es un hecho de la causa, que el demandado fue uno de los negociadores del acuerdo, en el que participó la empresa, que tuvo la virtud de poner término al conflicto, lo que lleva a concluir que el demandante ha legitimado tanto el actuar del trabajador como la existencia del paro. Cuestión que se contrapone con la tesis de aplicar al trabajador la sanción del despido.
11° Que atento a lo expuesto para esta Corte no existen los vicios denunciados por la recurrente, no hay errada calificación de los hechos–la ausencias del trabajador fueron justificadas- y no es posible aplicar al caso el artículo 160 N° 3 del Código del Trabajo.
Asimismo, debido a la convergencia de los argumentos en que se han sostenido las causales de nulidad impetradas, debe necesariamente rechazarse también la causal invocada como infracción a los artículos 160 N° 3 y 174 del Estatuto Laboral.
12° Que atento a lo ya razonado, sólo resta declarar que se rechaza el recurso de nulidad sub-lite.
Por estas consideraciones y lo previsto en los artículos 477 a 482 del Código del Trabajo, se declara que se rechaza el recurso de nulidad interpuesto por don Mario Vergara Venegas, en representación de la sociedad Zublin Internacional GMBH Chile Ltda. y se declara que la sentencia de autos no es nula.
Regístrese y comuníquese.
Redacción de la Sra. Fiscal Judicial Marcia Undurraga Jensen.
Rol Corte N° 159-2011. Ref.Lab.














Pronunciada por la Tercera Sala de esta Corte de Apelaciones, integrada por el señor ministro titular don Carlos Aránguiz Zúñiga, la Fiscal Judicial doña Marcia Undurraga Jensen y abogado integrante doña María Latife Anich.
Paola González López
Secretaria
En Rancagua, a cinco de enero de dos mil doce, notifiqué por el estado diario la sentencia que antecede.